El potasio es un gran aliado para evitar calambres en las piernas (pero no es el único)

5 marzo, 2015
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¿Alguna vez te has despertado en medio de la noche con un dolor agudo en la pantorrilla por culpa de un músculo agarrotado? ¿Ir a correr suele desembocar en posteriores calambres en las piernas? ¿Temes hacer ciertos movimientos por si algún músculo se tensa involuntariamente? ¡Sigue leyendo, porque esto te interesa!

Los calambres en las piernas son una molestia muy habitual que tiene lugar cuando un músculo se sobrecarga, algo que suele ocurrir especialmente después de hacer deporte o en mujeres embarazadas (aunque un músculo se puede montar en muchos otros casos). Si eres proclive a los calambres musculares, aquí encontrarás unos cuantos trucos para evitarlos.

Lo primero sería saber cuáles son las causas de esos calambres en la piernas, y por lo menos, hay cinco factores que resultan determinantes:

  1. La deshidratación
  2. Niveles bajos de minerales como el potasio y el calcio
  3. Sobreesfuerzo físico
  4. Determinados medicamentos
  5. Sedentarismo

También hay enfermedades que pueden provocar espasmos en las piernas como el hipotiroidismo, insuficiencia renal o problemas circulatorios, pero en ese caso está claro que lo primero que hay que hacer para frenar los calambres es tratar correctamente la enfermedad.

Pero en la mayoría de los casos los calambres no responden a ninguna patología, sino más bien a estilos de vida y rutinas diarias modificables. A priori llama la atención que tanto hacer demasiado ejercicio como no hacerlo en absoluto puedan ser causas de esta molestia, pero ya sabes lo que dicen, en el medio está la virtud. Y examinando las causas de los espasmos, parece bastante evidente lo que hay que hacer para mantenernos a salvo de ellos.

alimentos ricos en potasio

1. Mantente correctamente hidratada

Beber lo necesario para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo es importante siempre, pero especialmente cuando hacemos deporte. Asegúrate de hidratarte suficientemente antes, durante y después de la práctica deportiva. No hay una cifra mágica que nos diga lo que debemos beber al cabo del día (depende mucho de nuestra actividad, de la alimentación…) pero solo has de escuchar a tu cuerpo, y no esperar a tener mucha sed para beber agua.

2. Aliméntate de forma sana y equilibrada

Los bajos niveles de vitaminas y minerales nos convierten en un blanco fácil para los calambres musculares, y la alimentación actual, rica en precocinados y pobre en frutas y verduras no hace más que exacerbar este problema, ya que el potasio es el mineral estrella para evitar estos molestos calambres en las piernas. ¿Y dónde se encuentra? En plátanos, kiwis y zumo de naranja.

También el calcio resulta muy importante, y aunque en general está más presente en nuestra dieta, puede faltar en el organismo de aquellos que no consumen lácteos. ¡Estate atenta!

3. Empieza a hacer deporte poco a poco

Asumo que no eres deportista de élite y que por lo tanto, no estás obligada a forzar al máximo tus músculos (en ese caso es normal que haya calambres, pero más que evitarlos, querrás paliar los síntomas). Por lo tanto, no hay ninguna necesidad de pasar del nada al todo en dos días. Si no estás acostumbrada a hacer deporte, comienza con una actividad moderada, y vete incrementando la intensidad poco a poco (no solo por el tema de los calambres, también porque así es mucho más probable que mantengas la actividad en el tiempo). Además, es mejor evitar jornadas maratonianas de deporte hasta que tu cuerpo se haya fortalecido un poco.

4. Pero empieza a hacer deporte

Tener unos músculos fuertes y flexibles es la mejor manera de evitar que se sobrecarguen y para ello hay que hacer deporte (eso sí, si vas a empezar, me remito al punto anterior) y estiramientos a diario. El sendentarismo atrofia los músculos, y algo hay que hacer para contrarrestar las ocho horas sentados que muchos nos pasamos al día. Además, el sobrepeso también nos hace blanco fácil de los calambres; otra razón por la que conviene cuidarse.

5. Evita medicamentos innecesarios y drogas

Evidentemente, si el médico te ha prescrito un medicamento es porque tiene más ventajas que inconvenientes. Pero hay otras sustancias que tomamos sin recomendación médica que pueden provocar espasmos musculares. Es el caso de los diuréticos, que deshidratan el cuerpo, y también resultan muy perjudiciales tabaco y alcohol.

¡Sigue estos sencillos consejos y olvídate de los calambres en las piernas!

Periodista especializada en tendencias y belleza, que presta especial atención a sacarse el mejor partido de una forma sana y low cost. Además, me gusta la decoración, leer, y cuando se puede, recorrer el mundo.

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